SI NO SABES AMAR, TU VIDA PASARÁ COMO UN DESTELLO

miércoles, 18 de agosto de 2010

FUENTE CARRETEROS PREGÓN DE FERIA AGOSTO 2010

                                PREGON FERIA DE FUENTE CARRETEROS 2010



Queridos Carretereños y Carretereñas en primer lugar quiero agradecer a la comisión de festejos que haya pensado en mi para dar el pregón de feria de este año… y al Sr. Alcalde por consentirlo. Esto de ser pregonero siempre me ha dado mucho respeto por que seguro que hay gente que merecería mas que yo serlo, no obstante no he querido dejar pasar la ocasión de ser profeta en mi tierra. Escribir estas palabras no ha sido tarea fácil, he hecho, al menos 10 borradores del pregón, al final no sé si estará a la altura y seguramente me pondré nervioso e incluso me equivocaré leyendo, en cualquier caso pido vuestra comprensión pues aunque por lo general hablo hasta por los codos esto de estar aquí arriba dando el pregón que inaugura la feria y hablándole a todo el pueblo no es algo que haga cada día. Lo que si os aseguro es que estas palabras me salen del alma.



. Pasé muchos años soñando con marcharme del pueblo, como mi padre decía no había ninguna necesidad, pero por como me educaron, sobre todo mi madre y algunos de sus hermanos como mi tío Antonio, me críe con la inquietud de querer visitar todos esos lugares del mundo que tan solo vemos en la televisión y en los libros. En hijo de jornaleros andaluces eso era un sueño poco realista, por eso, cuando tuve la oportunidad, y guiado por ese impulso irresponsable que solo se tiene durante la juventud, no lo dudé y abandone la seguridad de la casa de mis padres que había sido mi hogar toda la vida, abandone el trabajo que desde hacia casi dos años tenía en el ayuntamiento y dejé atrás familia y amigos. Mis motivos como ya he dicho eran la necesidad de aventura por un lado y por otro la necesidad de conocerme mejor para poder amar libremente.



Dicen que la distancia hace el olvido. Pero eso es mentira. Hace ahora diez años que me marché del pueblo y según va pasando el tiempo cada vez añoro mas esta tierra. Cada vez echo mas de menos a mi familia, a mis padres, a mis hermanos, a mi cuñada, a mis ahijados…y a los amigos…el tiempo pasa y yo tengo la sensación de que me estoy perdiendo sus vidas. En Barcelona tengo pareja, tengo un trabajo y tengo un piso es decir, tengo ataduras, y aunque es una vida de la que no puedo quejarme allí no tengo raíces… porque aunque yo me fui, mi corazón nunca salio del pueblo y un hombre sin raíces no es nada.



Que cosas, así que uno pasa media vida queriendo marcharse del lugar en el que se crió y luego, la otra media, queriendo regresar. Y es que por mas que nos lo digan, no valoramos las cosas y a las personas suficientemente hasta que las perdemos. Pasa lo mismo con la felicidad, nos pasamos toda la vida queriendo ser felices y un buen día nos levantamos descubriendo que ya lo hemos sido pero que ni tan siquiera nos hemos dado cuenta.



Yo puedo decir que he sido feliz en Fuente Carreteros. Mis padres, como otros muchos padres de su generación, se han dejado la salud entre los surcos bajo el sol y la lluvia para poder darnos las oportunidades que ellos nunca tuvieron. Para hacer de este pueblo un lugar mejor un pueblo moderno del que sus hijos no tengan que marcharse como hace años le pasó a la generación de mis abuelos. Os estoy agradecido, a todos esos padres, especialmente a los míos, porque ha sido duro, pero lo habéis conseguido, el sacrificio valió la pena… sin ir mas lejos nos habéis regalado algo que muchos, que comenzasteis a trabajar con siete años, no tuvisteis… nos habéis regalado la infancia. Por eso quiero tener también un afectuoso recuerdo para todas aquellas personas que a lo largo de su vida hicieron cosas por mejorar nuestro pueblo y la calidad de vida en él y es que creo sinceramente que todos lo hicieron lo mejor que pudieron y que si hoy Fuente Carreteros es un pueblo moderno y vivo en el que la gente de mi generación esta criando a sus hijos es por que en la vida todo suma y la suma de las acciones de esos hombres y mujeres nos han traído hasta aquí.



En mi día a día. Me reivindico como carretereño, cuando en Barcelona la gente me pregunta qué de donde soy siempre digo lo mismo: de un pueblo pequeñito que esta en Andalucía entre Córdoba y Ecija llamado fuente carreteros. Mucha gente con la que trabajo no sabe que realmente nací en Barcelona, pero es que creo que el lugar en el que uno nace es casual. Luego les explico que a pesar de que nuestro pueblo es tan pequeño tenemos una historia peculiar y diferente de la que nos sentimos orgullosos ya que solo llevamos tres siglos en estas tierras, nuestros antepasado fueron colonos que cruzaron media Europa dejando a sus familias y sus hogares en busca de una vida mejor. Aun conservamos sus tradiciones pero hemos olvidado lo mal que lo pasarían para adaptarse a este calor abrasador, aprender el idioma y para hacer fértiles unas tierras a base de trabajo duro y sudor en las que solo se criaban jaramagos y en las que el agua es mas valiosa que el oro. Aquí todos somos humildes trabajadores y todo lo que tenemos y lo que somos se lo arrancamos al campo. Luego les explico que aquí nos conocemos todos y que si rascamos un poco casi todos somos familia…recuerdo que cuando uno de los hermanos mas pequeños de mi madre se fue a casar en el pueblo para mandar las invitaciones mi abuela inocencia me hizo ir al ayuntamiento a pedir una copia del censo… será una boda sencilla, solo vamos a invitar a la familia decía… en el comedor de su casa yo le leía nombres y colocaba una cruz al lado del nombre de la persona a la que había que mandarle invitación… cuando le decía un nombre se quedaba pensativa …a esta si que es mi prima fulanita, ahí esta también que es prima tercera de tu abuelo, ese es el marido de mi prima segunda setanita y esta es hija de mi prima hermana menganita…total, al final todas las hojas estaban llenas de cruces y prácticamente todo el pueblo estaba invitado a la boda.

Y es que siempre ha habido una cosa que me ha llamado la atención de una forma casi mágica y es el hecho de que vivimos y morimos juntos. Nuestras vidas generación tras generación, están conectadas… mis amigos son hijos de los amigos de mis padres y nietos de los amigos de mis abuelos…es nuestro destino…cuando alguien nace, nos alegramos, visitamos a la madre felicitamos a los abuelos, cuando alguien sufre una desgracia también lo lamentamos, si es una enfermedad visitamos al enfermo, si es una boda lo celebramos…cuando un vecino muere la campana de la iglesia tañe para hacernos participes a todos de la mala nueva…juntos acompañamos a nuestro vecino en su ultimo paseo desde la plaza al cementerio y arropamos a la familia en su dolor.



La distancia es algo que se puede medir en kilómetros y en tiempo. Es verdad que hoy vivir en Barcelona no es como hace treinta años que las familias pasaban décadas sin poder verse. Ahora todo esta mas cerca y en cinco horas te pones en la estación de Córdoba y en una y media en el aeropuerto de Sevilla. Sin embargo, cuando ocurre alguna desgracia esas horas se hacen infinitas, quieres estar al lado de los tuyos y quieres estar ya. Cuando uno viniendo al pueblo enfila, en coche o en catalana la recta que va de silillos a fuente carreteros y a la altura de donde tenia el huerto mi bisabuelo Juan ramo veo la silueta del pueblo, el campanario de la iglesia y el pozo de agua potable no puedo evitar emocionarme… cuando me marcho, y voy viendo como el pueblo se hace chiquito hasta que desaparece también me emociono… pero es diferente, lo primero es alegría por el reencuentro, lo segundo es una tristeza infinita que me llena de angustian cuando pienso que puede ser la ultima vez que los vea, ahuyento los pensamientos tristes pidiéndole a san judas Tadeo que mientras yo este fuera a mi gente no me los roce ni el aire.

No puedo dejar esta parte melancólica sin acordarme de todos y cada uno de los vecinos de Fuente carreteros, mis propios abuelos, que en estos diez años ya no están con nosotros. En Barcelona me he entristecido cuando he sabido de sus muertes y siempre que he venido al pueblo, tras visitar a mis padres y a mis hermanos, he encontrado un momento para mi necesario, de ir al cementerio, visitar a mis abuelos y luego a esos vecinos, algunos amigos, casi familia, que se fueron y no pude despedir.



Para ir terminando quiero recordar cuatro momentos de mi vida que guardo como oro en paño en el cajón de la memoria de mi vida en fuente carreteros:

El primero es Todo lo vivido en el pueblo con mis hermanas Gema (que haría yo si ella no estuviera en Barcelona conmigo), Belinda, a la que a pesar de sus rarezas adoro y mi hermano francisco, compañero de vida, de habitación, de peleas y travesuras. Para mis padres fuimos siempre peor que un dolor de muelas, la libertad que nos daba vivir en un pueblo constantemente nos llevaba a meternos en líos, por recordar alguno desde llevar a mi casa una cabra robada, prenderle fuego al carro de mi vecina Octavia, robar sandias con otros niños del pueblo o la peor de nuestras hazañas, romper el reloj de la iglesia. Siempre le digo a mi hermana gema que he hecho un pacto con el demonio para que el día que uno de los cuatro tenga que faltar, sea yo el primero, por que la vida sin ellos no seria vida.



El segundo de mis recuerdos quiero dedicarlo a mis compañeros de toda la vida las mujeres y hombres de hoy con los que fui niño y con los que, juntos comenzamos a andar el camino de la vida en un momento en el que nuestra máxima preocupaciones era llevar los deberes hechos a clase: Las dos Valles (la de la chica y la de Antonio el cajero), Teodori, Susana, Aurori, María José, mi prima Patri, Toñi, Maria Jesús, Andreíta, Ramón, Juan Carlos, Manolo, Ricardo, la Mari del municipal y mi cuñada…esos ocho años que pasamos juntos viéndonos día a día en el colegio fueron realmente felices, no teníamos las preocupaciones que tenemos ahora y aunque el tiempo ha pasado y cada uno hace su vida ese tiempo nos pertenece y no nos lo puede quitar nadie. Nos queríamos como hermanos y como dije no hace mucho, en la distancia he seguido sus vidas y me he alegrado con sus alegrías y me apenado con sus tristezas. Como dice la canción…”que tiempo tan feliz que nunca olvidare”



Mis años de instituto también fueron entrañables con Almudena, Teodori y valle, no se si nuestros padres nos habrían dejado seguir yendo si hubiesen sabido todas las trastadas que hacíamos teodori la mosquita, la valle de la amparito, yo y otros tantos colegas del instituto, aunque después de todo parece que aprovechamos el tiempo.



Luego mis vecinos de infancia, los hijos de Juana, los de Cipriano, los de carmelina, los de Octavia y los de Belén. mis amigos para salir de fiesta que primero eran los amigos y amigas de la clase de mi hermano y luego Lucas, Tomas, Jiménez, Ricardo, Blázquez, Nuria y Lourdes. Y por ultimo, como ya decía, llego un momento en que todos éramos amigos de todos y ya la edad no importaba



El tercer recuerdo lo quiero dedicar a mis casi dos años trabajando en el ayuntamiento como dinamizador juvenil. Al menos en aquel momento ese trabajo significaba que lo mismo valías para un roto que para un descosido. Recuerdo que lo mismo podías estar una mañana reunido con el alcalde de la carlota y por la tarde limpiando los baños de la casa grande, se podía pasar del cielo el infierno con esta facilidad. Organizábamos todas las fiestas del pueblo e incluso nos permitíamos inventarnos alguna. En aquel momento hicimos muchas cosas y si salían era gracias a la colaboración desinteresada de un grupo de personas que aunque relataban terminaban trillando y tirando del carro, Lolichi, libe, ana, la rebo, Loli utrilla, las teodoris, valle (la novia de Emilio)…recuerdo con cariño cuando decidimos empezar a dar pestiños el día que bailaban los locos y la madre de Lolichi nos dejo su cocina y junto con la madre de teodori la de minuto hicieron la masa, en otra ocasión hicimos chocolate para repartir el día de la candelaria en casa de la madre de la Rebo, y luego en un tiempo record adornábamos las carrozas de reyes y como faltara algún rey o algún paje a dedo les tocaba a ellas.a toda aquella gente que colaboraba desinteresadamente, a aquellos que seguro olvido, quiero agradecerles públicamente por lo mucho que me ayudaron. No puedo dejar de mencionar a Juan Manuel como fundador de una asociación de fotografía que creamos entre unos pocos llamada “paparazzi”, ni a todos los jóvenes que en aquel momento formaban parte de la Asociación juvenil, dirigida por Antonio Jesús, y que me permitieron meter la cabeza y participar en sus actos, acampadas y reuniones. Por ultimo de aquellos años trabajando en el ayuntamiento guardo un recuerdo muy especial de los talleres de animación a la lectura que hacíamos con mi amiga María Luisa de Encinarejo y mi hermana Gema para los niños y niñas del pueblo. La satisfacción que me daba trabajar con vuestros hijos intentando sembrar en ellos la semilla por la curiosidad y la lectura, no tiene límites. Ahora aquellos niños y niñas son ya hombres y mujeres, a algunos ni los reconozco, pero guardo con cariño unos diarios que teníamos y que se llamaban “cuadernos de anotar la vida” en los que cada uno escribía sus deseos e inquietudes. Agradecer a los padres de aquellos niños que confiaron en mi y que años después de que me marchara siempre me preguntaban ¿ que Cuándo iba a volver?



Cuando me tocaba organizar a los locos para que estuvieran a punto el 28 de diciembre era una pesadilla. La primera pesadilla era ver quienes iban a bailar ese año. Luego buscar y repartir ropas, intentar que ensayaran antes era prácticamente imposible a no ser que julio o la cabra se cuadraran por que a mi no me hacían ni caso y el día que iban a salir entonces ya podía darme un infarto: a uno le quedaba la camisa grande a otro estrecha (generalmente les quedaba mas estrecha que grande) a otro las zapatillas se le habían quedado pequeñas y eso que días antes te decían que no les faltaba de nada.



No quiero olvidar a mis compañeros del ayuntamiento, pues aunque a veces los roces en el trabajo son normales, a parte de eso, sinceramente les tengo un gran aprecio, Diego, Juan, Carrasco, la Santi, Fermina y Valeriano…pasamos muy buenos ratos la verdad y al final eso lo que cuenta y lo único que cabe en la memoria.

De esos dos años seria injusto no mencionar a aquellos que eran mis amigos del alma, Antonia del montero y Juan el agüillo, pasábamos tanto tiempo juntos que la gente bromeaba diciendo que me habían apadrinao. Para mi ellos simplemente eran familia, cargados de inquietudes, me alentaban y siempre contaba con su apoyo incondicional.



Mi cuarto y ultimo recuerdo tiene que ver con la feria…una feria era buena si venían mis abuelos de Barcelona, y luego cuantos mas primos y mas tíos mejor. Prácticamente a principios de verano pasábamos lista. Mis padrinos con mi prima ino y mi primo oscar no faltaban nunca. Mi tía Paqui tampoco. El resto era una sorpresa y la inquietud de que en cualquier momento se podían presentar dándonos una sorpresa era maravillosa. Cuando fuimos mas grandes además de tíos y primos también deseábamos que vinieran los amigos, hijos de los emigrantes, de Zaragoza, Madrid, valencia y Barcelona… el año que venían todos ese año había sido una gran feria.



Ya veis, para sentirme carretereño no he tenido que nacer aquí. Hemos compartido muchos momentos de nuestras vidas, compartimos una historia y pienso que para ser carretereño solo hay que sentirlo, igual de carretereños son mis ahijados que los hijos de mi primo oscar y la niña de mi prima Ino y es que independientemente de donde hallamos nacido nuestras raíces están aquí en esta tierra que vio vivir a mis abuelos…ellos son la tierra que cubre mis raíces, de los primeros recuerdos que tengo del pueblo esta el postigo grande y verde que había en casa de mi abuela Pastora, luego el olor a jabón de su baño tiene que ser el una marca concreta porque a veces lo he olido en otros lugares y ese olor tiene la fuerza de arrástrame en el tiempo hacia ese momento. Luego, la joya de la casa era el patio, un patio con una parra y un limón que mi abuela siempre tenia cuajao de flores y en el que cenábamos las noches de verano mientras ella espantaba a los gatos que se deslizaban parra abajo en busca de las sobras. En ese mismo patio también recuerdo haber espiado alguna mañana a mi abuela. Siempre vestida de color oscuro, con unas gafas de vidrios gruesos y un roete en la nuca, algunas mañanas la espiaba en el patio sentada en una silla de enea, con un camisón claro, junto a una palangana en el suelo donde mojaba el peine se peinaba una larga cabellera blanca para luego poco a poco, en un acto casi de orfebrería ir haciéndose aquel roete que sujetaba con mil lañas.

De mi abuelo paterno Antonio Blázquez recuerdo sus historias contadas con pelos y señales recordando días, fechas, detalles como el clima que hacia o quienes estaban y lo que cada uno decía o vestía…tenia una memoria prodigiosa, tanto que presumía de acordarse perfectamente del día en que nació su madre.

De mi abuelo materno Antonio Jiménez recuerdo el carraspeo de garganta que lo precedía, su carácter fuerte, soberbio y un poco fanfarrón y las broncas que teníamos por cualquier tontería ya que éramos muy parecidos e igual de testarudos y cabezones y ninguno de los dos dábamos el brazo a torcer y cuando al final nos callábamos era por que mi abuela inocencia nos había mandado callar a los dos.

De mi abuela Inocencia Morello recuerdo el timbre de su voz, recuerdo su olor y la capacidad que tenia para darle a cada uno de sus hijos y nietos un espacio. A mi abuela inocencia la recuerdo en el cerro de los novios, la recuerdo en el lugar en el que sus padres tuvieron un chozo, la recuerdo cada vez que veo el Guadalquivir, en el olor de las buganvillas y de los jazmines y cada día mas en algunos gestos y en la sonrisa de mi madre y mis tías.







Comencé diciéndoos que cuando me fui hace diez años quería conocer mundo, con mi compañero he viajado a sitios maravillosos, he visto el interior de las pirámides de Egipto, e navegado en el Nilo, he visto amanecer en el Ganges, e paseado por la muralla china, he estado en el Tíbet y he dormido a los pies del Everest… pero cuanto mas lejos he ido mas claro he tenido dos certezas y un deseo…las primera certeza es que el lugar del mundo en el que me he sentido mas seguro y protegido han sido los brazos de mis padres y la segunda que por grande que sea el mundo el lugar en el que he sido mas feliz, el lugar que es la capital y centro de mi mapa del mundo se llama fuente carreteros… y el deseo que este carretereño errante cada vez tiene mas claro se lo escuchaba siempre a mi abuela inocencia…

Grulla a tu tierra a morir aunque sea sobre una pata.



Gracias por vuestra atención, viva la virgen de Guadalupe y felices fiestas a todos!









Carmelo Blázquez Jiménez



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